El amor bajo la lupa: el nuevo ensayo de Roxana Ramos que invita a desaprender
Hay una idea extendida de que el amor duele, que exige sacrificio y que quien ama de verdad está dispuesto a soportarlo todo. Pero, ¿y si esa forma de entender los vínculos afectivos fuera precisamente el problema? La escritora Roxana Ramos aborda esta cuestión en su reciente obra “¿Quién dijo que era amor?... y otras mentiras que nos creímos”, un libro que no pretende enseñar a querer ni ofrecer respuestas definitivas sobre el afecto.
Lejos de ser un manual de autoayuda al uso, el texto se presenta como una experiencia incómoda y necesaria. No contiene fórmulas para ser correspondido, tampoco define qué es el amor verdadero ni ofrece un método para encontrar la pareja ideal. Lo que propone es mucho más radical: revisar las ideas que arrastramos desde la infancia y cuestionar si realmente nos pertenecen.
“El amor es uno de los temas inevitables de nuestra existencia. Amores, desamores, caídas, levantadas. Pero ¿dónde aprendimos a amar y a ser amados? Todos crecimos con patrones heredados, con ideas construidas —tanto por parte de la familia, como de la sociedad— que no nos pertenecen y que en el fondo nos hacen daño”.
Con esa advertencia inicial, la autora deja claro que leer este libro no es un simple pasatiempo. Quien se sumerja en sus 160 páginas deberá estar dispuesto a remover creencias, revisar viejas heridas y enfrentarse a preguntas incómodas. No hay respuestas fáciles, porque, como señala la propia Ramos, no se trata de decirle a la gente qué hacer.
Una invitación a hacerse preguntas, no a recibir órdenes
En una entrevista con Vanguardia, Roxana Ramos explicó que su intención nunca fue escribir un libro de autoayuda tradicional. “Lo que buscaba era que fuera una experiencia donde no le diga a la gente qué hacer, porque no soy una profesional de la salud. Sin embargo, la intención de este libro, mi intención, era hacerte preguntas”, comentó. Esa postura marca una diferencia importante: el objetivo no es instruir, sino despertar la propia reflexión.
Uno de los ejes centrales de su propuesta es la deconstrucción de la idea del amor que adoptamos desde pequeños. Esa idea se forma a través de la familia, de las personas cercanas, de las películas, de la música y de todo el contenido que consumimos. Con el tiempo, ese concepto aprendido se convierte en la base de nuestras relaciones adultas, muchas veces de manera inconsciente y dañina.
Reaprender a relacionarse desde la voluntad propia
El motivo principal detrás de la creación de este libro fue fomentar que las personas se cuestionen y adquieran una voluntad propia de acuerdo a sus deseos. No se trata solo de elegir mejor pareja, sino de reaprender cómo se comparte la vida con los demás y cómo se construyen relaciones en todos los ámbitos: afectivos, familiares, laborales y sociales.
Ramos lo plantea en términos colectivos:
“Siento que si viviéramos en un mundo donde más personas estuviéramos conscientes, más despiertos y viviendo la vida que realmente queremos para nosotros, tendríamos una sociedad más equitativa. No tendríamos más gente adaptándose a nuestras necesidades, sino viviendo las suyas propias”.
Para quienes deseen profundizar en estas reflexiones, una opción es buscar el libro directamente en Amazon: ¿Quién dijo que era amor?... y otras mentiras que nos creímos de Roxana Ramos. También puede resultar útil explorar otras obras sobre libros de amor propio y relaciones conscientes.
Información no es lo mismo que transformación
En los últimos años, términos como gaslighting, ghosting o love bombing se han vuelto parte del vocabulario habitual, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. Eso podría interpretarse como un avance en la llamada responsabilidad afectiva y en la capacidad de identificar comportamientos tóxicos. Sin embargo, la escritora matiza ese optimismo:
“Tener mucha información en realidad no significa nada si el receptor no tiene la apertura de entenderla”.
Es decir, nombrar un problema no equivale a resolverlo. Hacen falta contextos emocionales y herramientas reales para integrar esa información. Ramos reconoce que cada vez más personas acuden a terapia y cambian hábitos dañinos, algo muy positivo. No obstante, advierte que todavía falta mucho por hacer en cuanto al acceso a la salud mental y emocional.
El escaparate falso de las redes sociales
Otro aspecto que aborda el libro es la relación entre la idealización del amor y las redes sociales. Las plataformas digitales muestran relaciones aparentemente perfectas, con gestos calculados, viajes soñados y declaraciones de amor eterno. Esa exposición constante genera comparaciones imposibles:
“Empiezas a ver relaciones perfectas y dices ‘yo quiero eso’. Cuando, en realidad, nos hemos enterado de que cuando la cámara se apaga hay maltrato físico, maltrato verbal, indiferencia y es gente monetizando”.
Por eso, la autora insiste en la necesidad de cuestionar los contenidos que consumimos a diario. “¿Quién dijo que era amor?” es, en ese sentido, una llamada a tomar las riendas de la propia vida. Si no se aprende a mirar con criterio, se corre el riesgo de confundir la apariencia con la realidad y de perseguir modelos afectivos que no existen.
Roles de género y herencia emocional
La educación sentimental que recibimos también está atravesada por el género. Las niñas han sido educadas para ser pacientes, comprensivas y esperar a ser elegidas; los niños, en cambio, para proteger, decidir y mostrarse fuertes. Esas enseñanzas se siguen reproduciendo en frases populares como “si hay celos, es porque hay amor” o “el que te quiere te hará llorar”.
Roxana Ramos subraya que “nos educaron para tener pareja. No para construir relaciones sanas, no para elegirnos, no para aprender a compartir sin perdernos”. Esa crítica al amor romántico no pretende negar el deseo de compañía, sino desmontar las ideas que convierten el amor en una forma de sometimiento.
Un título que nadie responde por ti
El nombre del libro no es un interrogante que se resuelva en sus páginas. Esa pregunta queda abierta para que cada lector la responda desde su propia experiencia, después de haber recorrido un camino de deconstrucción. Al final, el reto no es descubrir una definición universal del amor, sino entender qué significa realmente amar sin perderse a uno mismo.
Porque quizás el amor no sea ese refugio de película ni esa entrega absoluta que nos prometieron. Quizás sea algo más sencillo y, a la vez, más difícil de construir: una relación donde quepa la libertad, el respeto y la verdad de cada persona.
Contenido original en https://vanguardia.com.mx/vida/quien-dijo-que-era-amor-el-libro-de-roxana-ramos-que-deconstruye-el-romanticismo-MB22767083
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en [email protected].
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact [email protected].